Empezar a correr: las dos fases

Empezar a correr las dos fases.

De qué hablo cuando hablo de correr de Haruki Murakami fue el primer libro relacionado con este deporte que me leí. Me lo dejó mi hermano antes de enfrentarme a mi primera carrera de 10k hace ya 5 años. Lo leí, cruce aquella meta y guardé las zapatillas.

En septiembre del 2013 decidí perder algún kilo y busqué aquella caja abandonada. Descubrí por IG a Cristina Mitre y a sus Mujeres que corren, nos apuntamos a una de sus quedadas y algo hizo que no me bajara de esas zapatillas. Desde entonces he sumado muchos kilómetros y he cruzado unas 12 metas, 3 de ellas de medio maratón.

No es fácil, ni divertido, ni fascinante, de hecho los primeros días te quieres morir. Llegan las agujetas, los dolores de todo tipo, las caras rojas, la falta de aire cuando sólo has dado 5 pasos, el descubrir que no llevas ni 500 metros y tu cuerpo no puede más. Todo eso llega, pero también se va.

Y cuando has superado el mes te das cuenta que puedes correr 15 minutos seguidos sin morir en el intento. Yuju!!! Ya casi te puedes considerar runner!!! Y empieza la fase ruina. Cuando empiezas rebuscas en tu armario o te compras el conjunto más barato de la tienda, no vaya a ser que la fiebre nos dure una semana. Pero cuando ya te visualizas saliendo todos los días un ratito, disfrutando los fines de semana con tu carrerita, la cosa cambia. El modelito de la bloguera de moda lo mismo te queda bien, quizás necesitas un reloj con GPS para controlar los km, y que decir que a estas altura de la vida has descubierto que eres supinadora o pronadora, zapatillas nuevas ya!!

Empezar a correr las dos fases.

Pero si has llegado a la fase ruina, enhorabuena, porque eso sólo significa una cosa, no te has rendido. Has podido contra todo pronóstico superar esos malos momentos del principio y digo contra todo pronóstico porque no te lo crees ni tú!!

Y eso es lo que me pasó a mí, después de aquella quedada con Mitre y el resto de su banda, seguí corriendo. Empecé alternando canciones, una corriendo una andando, y cada semana iba aumentando un poquito. No me preocupaba la velocidad ni los kms. Mis amigas también se vinieron arriba y nos empezamos a apuntar a carreras, nuestros domingos se convirtieron en madrugones y desayunos post carrera. Recopilamos camisetas para una temporada. Y fuimos sumando kms y sonrisas a partes iguales.

El 24 de abril volví a cruzar la meta del Medio Maratón y os puedo asegurar que a pesar de lo que sufrí, porque me costó, cruce esa meta sonriendo. Había vuelto a hacerlo, baje dos minutos con respecto al año pasado, sigo siendo lenta pero no tengo prisa. El correr me ha dado muchas cosas pero sobre todo confianza en mí misma, saber que puedo hacerlo y que soy capaz, y eso te hace cada día más fuerte.

 

empezar a correr superar tus metas

 

Si estás en la fase 1 no te rindas, puedes. Y si estás en la fase 2 o ruina, controla!!!

Autor: Laura Plasencia

Me llamo Laura, acabo de llegar a los 30 y soy de Madrid. Me gustan las cosas simples y sin muchas complicaciones, pero que sean bonitas. Sueño más despierta que dormida. Me encanta la gente y sigo pensando que todavía ganan los buenos. Me podía pasar el día en la calle paseando, descubriendo sitios nuevos. Soy de abrazos, de lunares, de sol y de verano. De moños despeinados más que de pelo suelto. De Madrid más que de cualquier sitio. Y ser parte de Good Mood es de esas cosas bonitas que me ha regalado el 2.0, una experiencia increíble.

Únete a la conversación 5 comentarios

  • Esther Campaña (Llumillum) dice:

    Enhorabuena,
    Me ha gustado tú artículo. Soy una runner empedernida des de hace varios años y en tú artículo me he sentido identificada al recordar el esfuerzo (que muy bien tampoco sabes porqué) inicial para estar ahí, cruzando una meta, sentirte llena y muy feliz al ver que lo que tú haces, también hace feliz a los que tienes cerca.
    Gracias, por el relato, seguro que animas a más chic@s a ponerse las zapatillas.

  • Maria dice:

    Congrats!!!!!así da gusto, muy inspirador!!!!

  • […] las del Metro), queda con tu madre o con amigas para salir a andar y de paso os echáis unas risas, empieza a correr, apúntate a un gimnasio o a natación o a zumba… haz aquello que más te guste pero haz al menos […]

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