FOCUSING o cómo saber lo que tu cuerpo ya sabe

Por 02/08/2016Bienestar
FOCUSING o cómo saber lo que tu cuerpo ya sabe

“Focusing te permite oír los susurros del cuerpo antes de que el cuerpo tenga que gritar”  Ann Weiser Cornell

 

Durante los emails que nos enviamos las chicas de GoodMood y yo antes de empezar a colaborar con ellas, uno de los temas sobre los me propusieron escribir fue Mindfulness. Yo, que soy una loca del Focusing desde hace años, no me contuve para proponer hablar de Focusing en vez de Mindfulness. Y es que, aunque compartan algunas cosas, el Focusing es tropecientas veces más profundo y, desgraciadamente, también mucho más desconocido.

¿Te ha pasado alguna vez eso de encontrarte con alguien por la calle y no acordarte de qué le conoces pero estar seguro de que le conoces y hasta de si te cae bien o mal? ¿O lo de no saber qué es lo que te has olvidado en casa pero tener una certeza absoluta de que algo has olvidado? ¿Has hecho listas de pros y contras para tomar una decisión y a pesar de que con la lista la decisión estaría clara hay algo por dentro que te dice que esa decisión no acaba de encajarte?

Si racionalmente no sabes algo ¿cómo es posible sentir que lo sabes? Muy sencillo, tienes una certeza corporal, una sensación real, un conocimiento corporalmente sentido. Y eso es Focusing, la llave para abrir la puerta a toda esta sabiduría corporal y escuchar lo que nos tiene que decir.

El Mindfunlness se centra en la toma de conciencia de sensaciones corporales desde una actitud de aceptación y respeto. El Focusing parte de la toma de conciencia de esas sensaciones desde la misma actitud, pero va mucho más allá. Con Focusing podemos invitar a que surjan dentro de nosotros sensaciones que aún no son conscientes y a partir de ahí comenzar un proceso de escucha curiosa y amable para que esas sensaciones desplieguen todo el conocimiento que llevan implícito. Es un proceso de autoconocimiento, autocuración y desarrollo personal corporalmente orientado.

 

FOCUSING o cómo saber lo que tu cuerpo ya sabe

 

¿Qué hace falta para poder hacerlo? Nada en especial, solamente una actitud de curiosidad, escucha y aceptación de todas esas sensaciones difusas y con ganas desplegarse e impulsarte hacia donde necesites.

Focusing es para mí, sin duda, la mejor manera que conozco de acercarnos a nosotros mismos sin ponernos en medio de nuestro propio camino. Es una forma de escucharnos y encontrar respuestas propias que a veces la razón aún no conoce, una fuente inagotable de sabiduría que va contigo a todas partes. Un chollo, vamos.

Su creador, Eugene Gendlin, lo sistematizó en seis pasos. (Aviso a navegantes: de primeras hacerlo solo es bastante complicado, pero con practica es posible). Allá van:

1. Despejar un espacio. Este es el momento de identificar todos aquellos asuntos (ilusiones, proyectos, problemas, personas) que están activos en nosotros y tratar de colocarlos fuera, a una cierta distancia, para poder sentir el espacio que nos dejan por dentro y la capacidad de poder relacionarnos con ellos. Porque tenemos problemas pero no somos nuestros problemas, y no está mal sentirlo así de vez en cuando.

2. Formar la sensación sentida. En este paso se elige el asunto que más necesita de nuestra atención en ese momento y dejamos que se forme esa sensación corporal , inicialmente difusa, de cómo sentimos todo lo relacionado con ese asunto en nuestro cuerpo.

3. Encontrar un asidero. Dejamos que de esa sensación surja una palabra, una imagen, un gesto que la simbolice.

4. Resonar. Se trata de comprobar que ese símbolo que hemos elegido corresponde con la sensación que tenemos o si no encaja del todo.

5. Preguntar. Ahora es cuando se pueden hacer preguntas a la sensación y sentir el impacto que esas preguntas tienen sobre ella para y averiguar qué necesita.

6. Recibir y agradecer la experiencia que acabamos de tener. Toda la información que hemos recibido, sea mucha o poca, es importante, por lo que es importante acogerla y agradecerla. Ahora no es momento de críticas ni exigencias, solo de aceptar lo que ha ocurrido y confiar en que nos será de utilidad.

 

“En todo cuerpo humano hay alguien ahí dentro, luchando por vivir la vida” Eugene Gendlin.

 

Y hasta aquí lo que puedo contarte de Focusing. “Pues no lo entiendo”, dirás.  Es normal, tranquilo, así están la mitad de mis amigos. Pero es que para poder comprenderlo plenamente hace falta sentirlo. Lo que sí puedo decirte es que si a estas alturas del artículo notas algo por dentro, una especie de intuición que te dice que esto es chulo, que te apetece probarlo, que te gustaría estar más en contacto con esta sabiduría tuya, personal e intransferible, no lo ignores y, cuando puedas, pruébalo. Una vez que estés en contacto con tu propia fuente de sabiduría no podrás reemplazarla por ninguna otra.

 
 

Beatriz Cazurro: Beatriz Cazurro la felicidad no es estar contento

Fascinada por lo alucinantes que somos los seres humanos decidí estudiar psicología. Actualmente trabajo como psicoterapeuta con niños, adolescentes y adultos e imparto formación donde me necesitan. Impulsada por la convicción de que lo mejor que podemos hacer en la vida es ser nosotros mismos, hace poco me lancé a publicar el cuento “Quiero ser siempre princesa”. Soy Trainer de Focusing por el Instituto de Focusing de Nueva York y además mamá de Dani, un niño de dos años que aunque no me deja dormir, me vuelve loca. http://www.beatrizcazurro.com

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