Ser feliz no es estar contento

Por 31/05/2016Bienestar
Ser feliz no es estar contento

Todos queremos ser felices, pero ¿qué es la felicidad? ¿Existe una receta para alcanzarla? ¿está al alcance de todos? Las investigaciones demuestran que es posible ser feliz, para ello solo tenemos que seguir la estrategia adecuada.

“No llores” “Sé fuerte” “A mal tiempo buena cara” “No vale la pena llorar por un tío” y otras muchas frases que podrían llenar este artículo, son frases que hemos escuchado todos a lo largo de nuestra vida en boca de diferentes personas y que desgraciadamente puede que nos hayamos creído.  Así crecemos con la idea de que si nos olvidamos de lo que nos ha puesto tristes, nos enfada o nos asusta, hacemos como si nada y sonreímos, todo irá bien y nos convertiremos en adultos felices y exitosos. Lógica aplastante al estilo modus ponens: si estamos contentos todo el rato es imposible que no seamos felices. Una lástima que la lógica no siempre funcione como querríamos…

Vemos con frecuencia las consecuencias de intentar vivir en base a este tipo de premisas. Que me deja el novio, bueno “un clavo saca a otro clavo” así que mejor salir a divertirme que quedarme en casa “amargada”. Que se muere el perro, “cómprate otro mujer” (como si otro perro fuera a hacer desaparecer el dolor que supone haber perdido al tuyo). Y así pasamos los días evitando todas las emociones negativas. ¡Un momento! ¿Negativas? ¿Entonces para qué están? Después de tantos años, la evolución se hubiera librado de ellas para dejarnos tranquilos ¿no?.

Estamos hartos de escuchar que nos tenemos que aceptar a nosotros mismos, y a la vez, recibimos mensajes sugiriendo que todo los desagradable (que NO negativo), lo enterremos en lo más profundo de nuestro interior. El problema está en que todo eso tan desagradable es parte de quienes somos, parte de lo que tenemos que aceptar, y evitarlo  es  uno de los mayores errores que cometemos en el camino para conseguir lo que todos queremos: la felicidad. Y es que se puede ser feliz sin estar contento permanentemente, es una de esas maravillosas paradojas de la vida.

 

Existe una importante diferencia entre la alegría y la felicidad.  La alegría es una emoción transitoria, sin embargo la felicidad es un estado de satisfacción con la vida, con uno mismo, con las relaciones que tenemos. Y mientras la alegría se puede buscar por medio de elementos externos, la felicidad se construye desde dentro. Es por eso que la felicidad se puede alcanzar, porque la llave la llevamos cada uno de nosotros, dentro.

 

La estrategia para ser feliz empieza por aceptarnos. Los humanos sentimos tristeza, rabia, miedo, inseguridad, culpa, rencor… es imposible, irreal y muy frustrante querer vivir en un estado de continua alegría.  Por eso, cuando sentimos algo desagradable es importante darnos cuenta de ello y aceptarlo. El truco está en no identificarnos con el enfado, el miedo o las lágrimas y ahogarnos en ellos, sino poder entenderlos, escucharlos y dar los pasos que necesitemos desde ahí.

Sólo cuando vivimos de acuerdo a nosotros mismos y no a estándares sociales o a normas predeterminadas podemos alcanzar la felicidad, y para ello es esencial ser conscientes de lo que sentimos. Nuestros sentimientos dependen de cómo somos y de las experiencias que hemos tenido, y SIEMPRE nos dan información valiosa sobre cuál es el siguiente paso a dar para nosotros. No escucharlo supondría estar ignorando un mundo interior que es único, especial y profundamente sabio.

 

Entonces, ¿hay una fórmula para alcanzar la felicidad? Sí, pero hay una para cada persona y sólo si construimos una buena relación con nosotros mismos seremos capaces de encontrarla.

 

La vida está llena de matices, y la alegría es uno de ellos,  uno muy agradable, pero por ser más agradable no es más valioso. La receta de la felicidad es saber escucharte, comprenderte y decidir lo que es adecuado para ti. Tan simple y tan complejo a la vez.

 

Beatriz Cazurro: Beatriz Cazurro la felicidad no es estar contento

Fascinada por lo alucinantes que somos los seres humanos decidí estudiar psicología. Actualmente trabajo como psicoterapeuta con niños, adolescentes y adultos e imparto formación donde me necesitan. Impulsada por la convicción de que lo mejor que podemos hacer en la vida es ser nosotros mismos, hace poco me lancé a publicar el cuento “Quiero ser siempre princesa”. Además soy mamá de Dani, un niño de dos años que aunque no me deja dormir, me vuelve loca. http://www.beatrizcazurro.com

Únete a la conversación 4 comentarios

¡Deja tu comentario!