Padres de adopción y acogida. Cuando las segundas partes sí son buenas

Padres de adopción y acogida

Si habéis podido leer con calma nuestro último número de la revista, It’s a new life, seguro que os habéis quedado maravillados con la historia de Ana y Juan: unos padres que han regalado a sus hijos una segunda oportunidad. Una preciosa entrevista donde nos cuentan lo que supone ser padres de adopción y acogida. Las pequeñas dificultades que conlleva el proceso y las alegrías que son muchas.

Así que aquí os dejamos la entrevista completa, porque es uno de esos testimonios que merece la pena leer de principio a fin. Una de esas historia que consiguen cambiarte el chip.

Hay personas para las que las segundas oportunidades no son alternativas sino que muchas veces suponen la única opción para salir adelante.

Hay personas que precisan “segundas vidas” cuando algo falló en la primera y de mejor o peor manera les dijeron “game over”.

…Y muchas veces, estas personas son niños…

 

Contadnos un poquito sobre vosotros.

Somos Ana, Juan, Mencía, Mateo y D., de 43, 44, 10, 5 años y 16 meses. Llevamos casados 15 años y tenemos tres niños, los mayores llegaron a casa muy pequeños por acogimiento preadoptivo. La peque llegó en verano y está en acogimiento familiar permanente. Sé que “sonamos” distintos a la forma tradicional de familia, pero más allá de que vivimos en Madrid y unos somos más morenos que otros… diría de nosotros que somos una familia normal. En verano, aumentamos la familia con Bryan, de 17 años, que el resto del curso vive con su madre.

Padres de adopción y acogida

¿Qué supone ser familia de adopción y de acogida?

Implica a priori, solo muchas ganas de ser padres, la gente tiene la idea de que esto es muy difícil, que son un montón de papeles y trabas… y algo de verdad hay, pero yo siempre les digo: ¿No eres capaz de esperar a que te llegue el coche que tu quieres en el concesionario cuando lo compras?, ¿no esperas en la cola de un concierto días enteros para conseguir tu entrada? Entonces, ¿qué tiene de extraordinario echarle ganas, paciencia y papeles para ser padre?

Luego, las sensaciones, emociones, alegrías, esfuerzos, no son muy diferentes a un embarazo ni a un parto tradicional: las ganas de verles la carita, el cómo serán, cuándo llegarán…. son iguales.

Tiene algún añadido, como que no sabes si es niño o niña, ni la edad, ni el color, ni su raza, pero te aseguro que sé que tenían que ser ellos y no otros. Supongo que como se tiene con los hijos biológicos, que no te imaginas después que podría haber sido de otra forma o tener otro pelo o rasgos… es ese, y tenía que ser exactamente así.

Los nuestros son de hecho cada uno de un color y procedencia distinta, pero todos nacidos en la Comunidad de Madrid. La mayoría de las madres biológicas que se ven en la necesidad de ceder su custodia o bien les es retirada la tutela son mujeres inmigrantes, de escasos recursos y pocas posibilidades de ayuda por parte de sus familias porque están lejos.

 

¿Cómo surge la idea de adoptar? ¿Y de acoger a un tercero? ¿Cómo os decidisteis a dar este paso?

Con 30 años y todas las ganas del mundo de ser padres, me descubren un tumor que hay que operar, como consecuencia de esa y otras operaciones posteriores teníamos claro muy pronto que no íbamos a poder quedarnos embarazados. Al principio me costó asumirlo, pero a cambio nos permitió tener claro muy jóvenes que nuestra forma de ser padres iba a ser la adopción: Nos daba igual dónde y cómo, así que empezamos como muchas parejas en adopción internacional: Hay mas información y escogimos Colombia por ser un país que ofrecía garantías de que el proceso era legal y transparente.

Empezamos con los cursos de formación, charlas y papeles y el certificado que nos declaraba oficialmente idóneos. A la par se abrió la posibilidad en Madrid de poderse apuntar a adopción nacional. Ambas vías no eran incompatibles, y decidimos que el primer ofrecimiento que tuviéramos por cualquiera de los dos caminos, sería el que aceptaríamos.

“Ganó” la propuesta de la Comunidad de Madrid y entonces comunicamos a Colombia que paralizábamos la adopción en su país.

De esa forma llegó primero Pablo, que ya no está con nosotros. Su madre biológica revocó su renuncia y quiso recuperar su tutela. Pablo nos dejo con 5 meses, nunca más hemos vuelto a saber de él pero después de meses de mucho dolor, llegamos a la conclusión de que está con quien nunca debió de haber dejado de estar. Hoy tendrá 11 años y esperamos que sea un niño feliz.

Este hecho es absolutamente excepcional, apenas hay casos así. Nunca pensamos en que se pudiera materializar esta posibilidad, aunque nos habían dicho claramente que teníamos que contar con ella. Pasaron unos meses y decidimos que había que seguir caminando, dando pasitos, que aunque a veces el dolor y la confusión invitan a paralizarse, siempre hay que seguir.

Pablo se marchó de nuestras vidas en mayo y en noviembre llego Mencía, con un mes y pico.

¿Cómo dejar a un niño sin un hermanito?, de ahí partió nuestro siguiente ofrecimiento. Esa segunda vez también a través de la Comunidad de Madrid y en un plazo de dos años de espera, llego Mateo a casa. Esta vez un precioso peruanito de 4 días de vida.

Cuando Mateo tenía 2 años nos empezamos a plantear que era hora de acoger absolutamente sin pretender nada a cambio. Comenzamos con el plan “vacaciones en familia“, plan que permite a niños en régimen de acogida que viven en centros residenciales pasar los meses de verano en una familia.

De esta forma hemos tenido como “hijos de verano” a N. de 7 añitos el primer verano y a Bryan dos veranos continuos.

El empezar a acoger solo en verano, nos abrió los horizontes, y decidimos que lo mejor para los niños es efectivamente estar en una familia de forma permanente, aunque por diversos motivos no puedan ser adoptados.

Comenzamos el proceso de acogimiento o acogida y el verano pasado llego D. de 6 meses, preciosa niña. Hoy es otra niña y nosotros gracias a ella, otra familia.

Padres de adopción y acogida

 

¿En este caso es acogimiento transitorio, permanente o pre-adoptivo? ¿Tiene contacto con su familia biológica?

D esta en acogimiento permanente, tiene visitas supervisadas con sus dos hermanos biológicos de 10 y 13 años (no con sus padres) y se ven en un punto de encuentro. Nosotros no tenemos contacto con ellos ni ellos con nosotros.

 

¿Se requiere algo especial para ser padres adoptivos y de acogida?

Hay que tener solo claro que son tus hijos, que lo serán con todo lo que la vida vaya presentando. Que hay dificultades y malos momentos, como en todas las familias, pero que con cariño y paciencia se superan.

 

¿Qué dificultades y miedos os habéis encontrado en ambos procesos?

El desconocimiento al principio, el no conocer a muchas familias que sigan este camino, por eso, el poder compartir las vivencias, los pasos, las experiencias, es tan importante para no sentirse un poco perdidos. Uno en la vida busca seguridades, en cualquier ámbito: laboral, personal, económico… ¿Cómo no buscarlas en algo tan grande como es la paternidad?

Luego descubres que la seguridad plena no existe en ningún terreno o que por lo menos no depende de ti.

El tema de la acogida da más respeto, porque tienes que contar siempre con la familia biológica de tu hija… pero nosotros hemos recibido tanto ya, teníamos dos preciosos hijos… ¿cómo no acoger con mayúsculas a otro niño, pero sin pedir seguridades?

Mis hijos no tienen la sensación de que son de diferentes orígenes, entre ellos se sienten y se viven como hermanos. Hay que respetar la “mochila” que cada uno trae y contar con que nada está escrito. Dedicarle a cada niño su tiempo y espacio, lo que en esta vida que llevamos a veces no hace fácil, pero no es diferente a si los hubiéramos engendrado Juan y yo.

Se tienen que sentir incondicionalmente queridos, ¿pero qué niño no debería sentirse así? No hay más recetas.

Lo más duro que hasta ahora hemos vivido es acompañar a Mencía en su descubrimiento de por qué su mamá biológica no pudo o no supo cuidarla. Siempre ha sabido que es adoptada y un buen día, cuando ella lo decidió (8 añitos), me dijo que no sabía donde había nacido, le pregunté que si quería conocer el hospital donde había nacido (dato que si teníamos) y me dijo que sí, pero que sin los chicos, sin Mateo y papa. Y hasta allí que nos fuimos las dos. Estuvimos un buen rato, pateamos todo lo que quiso el hospital y al final me preguntó: “Mamá, ¿cómo alguien me pudo dejar aquí? Se me partió el alma, pero después de aquel día, no ha vuelto a preguntar y creo que se quedó más tranquila.

Le repetimos hasta el aburrimiento, que la vida no es igual para todos, que no siempre es fácil entender las decisiones de los mayores, pero que seguro que la quiso un montón y fue muy duro desprenderse de ella.

Mateo lo oye igual, pero solo tiene 5 años. Él, muy práctico, un día solo me preguntó: “A ver mamá, pero a cuál de los dos elegisteis primero…” y se llevan 5 años.

Queremos que ellos aprendan desde pequeños, que nunca se sabe la vida ni las circunstancias que tienen las personas

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Imagino que las satisfacciones compensan todo lo anterior, ¿qué es lo más gratificante?

TODO. Su alegría, su inocencia, el verles crecer… cualquier familia les hubiera querido y aceptado igual, pero llegaron a la nuestra. ¿Cómo no sentirse unos privilegiados?

 

¿Cómo está siendo la experiencia de la acogida para vuestros hijos adoptivos?

El pequeño creo que no entiende muy bien la diferencia, él siente que ha sido el príncipe destronado y ha costado un pequeño reajuste. La mayor si que alguna vez pregunta si se puede marchar.

El periodo de adaptación, de ir a conocerla a la residencia de la Comunidad de Madrid, el primer paseo… esos pasos iniciales pudimos hacerlos con ellos y además como fue en verano disfrutar luego de las vacaciones.

Mencía ejerce un poco de madre en pequeño, son 9 años de diferencia, la protege, presume de hermana con sus amigas, es la muñeca de todo el cole.

Mateo se afana en jugar a ninjas ahora que ha aprendido a andar y hay que tener un poco de cuidado. Dice que aunque prefería un chico que la va a empezar a querer (sic).

¿Qué dirías a otros padres que adoptan o que quieren iniciar los trámites para el acogimiento?

Que busquen información y apoyo, hay un montón de familias que han optado por esta vía. No siempre es necesario ir tan lejos, hay muchos niños que esperan una familia en Madrid y aunque en los centros están súper cuidados, es imposible que sustituyan a una familia.

En Madrid, la sede está en Gran Vía 14 y toda la información en www.madrid.org.

Siempre, siempre, pase lo que pase, compensa, abre el corazón y ensancha la forma de ver las cosas. Que no desesperen, que sé que a veces el tiempo de espera es eterno y no se ve fin, pero lo hay… no siempre el que habíamos planeado, pero lo hay.

Padres de adopción y acogida

¿Qué le dirías al resto que desconocemos esta realidad?

Siempre pensáis que son los niños los que han tenido suerte de estar en una familia, pero es justamente al contrario… ¡la suerte es nuestra!

Es imposible negar y ocultar las dificultades, pero poquitas cosas en la vida que merecen la pena no requieren esfuerzo.

Dejo a esta publicación mis datos, por si a cualquier persona puede servirle de ayuda o de esperanza nuestra pequeña gran familia.

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Autor: Sonia Delgado

Soy Sonia, médico, madre, esposa, soñadora, quiero ser todo lo que veo y muchas veces pierdo el tiempo intentándolo. Despistada, desconcentrada y dubitativa, ando muchas veces a trompicones. Soy perfeccionista y meticulosa, mis días amanecen llenos de ideas, y nunca tengo las horas que deseo. Nunca tuve vocación de madre, pero serlo me cambió la vida… Me gusta descubrir cosas nuevas, probar, bailar tango y dejarme llevar por los miles de pájaros que habitan mi cabeza. Convencida de que existe un lado creativo dentro de todos, me embarco en este proyecto para dar rienda suelta a esta inquietud. ¿Me acompañas?

Únete a la conversación 6 comentarios

  • Oscar dice:

    Me ha llevado toda la mañana leerlo y asimilarlo… excelente trabajo Sonia…magnífico..

    • Muchas gracias. Ana y Juan son magnificas personas y su gran corazón y el cariño que ponen al contarlo hacen que sus palabras sobrecojan a cualquiera. Gracias a ti por ocupar parte de la mañana en leerla

  • Margarita dice:

    Tengo la suerte de considerarme amiga vuestra. Siempre me he sentido orgullosa de vosotros, no por lo que haceis, sino por como lo haceis. Sin presuncion , con humildad y sin juzgar de verdad a nadie. Sois reflejo de un Amor mas grande. Enhorahuena

    • Toda la razón Margarita. Me sobrecoge como Ana es capaz de decir que “hay que entender las circunstancias de cada persona” cuando habla de los padres biológicos. Sin juzgar y transmitiendolo así a sus hijos

  • Rocío dice:

    Cómo me ha emcionado esta entrevista! Mi gran admiración y respeto por todos los Juanes y las Anas de este mundo! Por dar segundas oportunidades y por tener un corazón tan grande!! Y por supuesto, un gran abrazo a todos aquellos niños como Mencía, Mateo y D. Porque se merecen todo el cariño y el amor del mundo. Conociendo esta familia me hace recordar que todavía podemos hacer un mundo mejor…

    • De acuerdo contigo Rocío. Una gran admiración por esos corazones capaces de albergar hijos tan diferentes y que traen consigo tantas dificultades. Muchas gracias por comentar y compartir.

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