Bibi y deja vivir. Cuando dar el pecho no es lo que habías imaginado

Problemas con la lactancia materna

Tengo una delantera bastante generosa (empecemos con franqueza) y, para acompañar, soy caderona. Siempre pensé que con este tándem no habría maternidad que se me resistiese, pero qué va. He tenido dos cesáreas y dos periodos de lactancia que no han llegado a sumar más de dos meses y medio conjuntamente. ¡Así es la vida! Qué desperdicio de copa D.

Pero este post no lo escribo para hablarte de mi ficha ginecológica ni para lloriquear por escrito, sino todo lo contrario. Me gustaría contarte cómo fue mi experiencia intentando dar el pecho a mis canijas, cómo me sentí y lo que aprendí. Si te encuentras en la misma situación y no te está resultando nada fácil… ¡sigue leyendo!

 

Problemas con la lactancia materna

 

A mi hija mayor le duró la barra libre poco menos de dos meses. Nació antes de tiempo y hubo que ingresarla en otro hospital, con lo que no pude verla hasta que me dieron el alta. Supuse en seguida que se debía a que no la había “puesto al pecho” desde el principio, pero a la pequeña me la puse casi al salir de quirófano y le duró la fiesta menos de dos semanas.

Con la primera lloré un poco por no ser capaz de llegar a los tres meses, a pesar de los ánimos y comprensión de mi marido y demás seres queridos. Con la segunda lloré mucho, porque duró taaan poco que me dejó desconcertada. Me había hecho a la idea de que sería pan comido, que sólo necesitaba estar tranquila. Luché en cuanto empecé a ver que aquello decaía. Me compré una pezonera para facilitarle las cosas a la pequeñaja y le daba de comer cada vez que ella lo pedía (que era cada dos por tres, incluyendo las noches). Al ver que eso y los masajes de estimulación no funcionaban, me hice con un sacaleches y unas bolsitas para congelar la leche. Sin embargo, ni siquiera llegué a llenar un biberón completo. No lo entendía, ¿qué estaba haciendo mal?

 

Problemas con la lactancia materna

Cuando en el hospital te preguntan si vas a dar pecho o biberón al niño, imaginas que sólo depende de lo que tú elijas. Mmm… pues no. Resulta que la naturaleza también interviene, y ya sabes lo puñetera que puede llegar a ser. En ese momento no lo veía con tanta filosofía y no paraba de mortificarme, pero en serio: no te conviertas en una lactonazi. Una cosa es luchar por instaurar (e incluso prolongar) la lactancia y otra es luchar contra natura. Si no se puede pues no se puede, no hay más.

La lactancia es lo natural, pero no la única forma de criar a tu bebé.

No dar el pecho no te hace menos madre.

No estoy diciendo que quememos nuestros sujetadores de lactancia y nos pasemos todas a los biberones. De hecho, ojalá estuviese ahora amamantando a mi hija en lugar de estar escribiendo este post. Vale que la leche materna es el mejor alimento que puedes ofrecerle a tu bebé. Tantos anuncios de leche de fórmula no pueden estar equivocados. Pero no debemos dejarnos arrastrar ni por lo que vemos a nuestro alrededor ni por lo que nuestro instinto más primitivo nos indica. La lactancia es algo precioso y natural, pero no es la única forma de criar a un bebé. Si, por la razón que sea, no puedes dar el pecho, tienes la solución en la farmacia más cercana. No te machaques por algo que no depende de ti, especialmente cuando has hecho todo lo posible.

 

Problemas con la lactancia materna

 

¡Así que no te estreses! Sea cual sea tu caso (estés dando el pecho, a puntito de dar a luz o preparando ya biberones), piensa en positivo. En tu mano está que la lactancia (o la ausencia de ella) no sea un tormento. ¿Que la naturaleza te declara la guerra? Pues no pasa nada, ten preparada una tableta de chocolate, un biberón y una buena dosis de good mood. Céntrate en tu pequeñín y… ¡bibi y deja vivir!

 

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Autor: María Garat

Me llamo María y me entusiasma Internet, cocinar, fotografiar y crear cosas con mis propias manos. Vivo en este mundo digital desde 2007, cuando lancé mis primeros pequeños proyectos. Desde entonces he ido enlazando una aventura con otra hasta parar aquí, en un grupo de gente genial con la que por fin siento que, quizá, no estoy tan mal de la cabeza. También tengo una tienda de casitas de arcilla llamada by Mary Galou y un blog en el que desarrollo mi creatividad compulsiva.

Únete a la conversación 6 comentarios

  • Cristina dice:

    Bueno, de primeras decir que no estoy a favor de crucificar el biberón no las que deciden no dar el pecho. Primero esta nuestra salud mental para poder cuidar de nuestros hijos. Pero creo que hay que aclarar que TODAS las mujeres pueden dar el pecho es nuestra naturaleza. Y desde la sanidad española debería de haber un servicio directo de asesoria de lactancia que ayudase a las madres. Porque eso de que se acaba la leche es mentira. Que el bebe no coge es mentira o que el bebe demanda más de lo que tiene la madre es mentira. La madre produce lo que el bebe demande. Y ahí esta la sanidad para asistir a las madres que quieren dar el pecho. Porque dar el pecho hay que aprender tanto el hijo como la madre. Esta muy bien este tipo de articulos pero echo en falta la queja social. Porque claramente a ti no te ayudaron ni te dieron asistencia. Mi caso particular tuve que pagar a una asesora de lactancia para poder seguir dando el pecho. Mi bebe abria poco la boca y yo lloraba de dolor pero la insistencia y la paciencia es lo que te hacen seguir adelante.

    • Mary Galou dice:

      ¡Hola Cristina!

      Tienes razón, debería cuidarse mucho más el tema desde las instituciones. No debería ser necesario asistir a una asesora que te cobre por ello. De todas formas, el verdadero objetivo de este post es que cada una comprenda que debe hacer lo que pueda pero también lo que quiera. Yo ya conocía esa posibilidad, pero me sentía mucho más cómoda pasando al biberón que luchando por algo que me generaba estrés. Ojalá me hubiese resultado más fácil.

      Gracias por contarnos tu experiencia. ¡Me alegro mucho de que tu sí lo consiguieras!

      Un beso.

  • Patty dice:

    Muchas gracias por compartir este post!! Me he sentido taaaan identificada…. Igualmente yo con gran delantera…caderas y no di el tipo ni para 17 días :0/… El estrés (nervios + tristeza) fue tal que terminé con hipertensión post parto (y por supuesto al medicarme ya no lo pude intentar más)…. Ojalá hubiese sido diferente pero en estos casos que viva la fórmula!!!

    • Mary Galou dice:

      ¡Hola Patty!

      El postparto es complicado, y cada una debe tener la libertad de decidir si luchar o pasar al biberón. Ninguna de las dos es mala opción. Hay que saber qué quieres hacer y no escoger por presiones externas

      ¡Que viva la fórmula!

      Un besote.

  • Yrene dice:

    Sólo insistir, como ha dicho Cristina, en que, podemos buscar ayuda, ( cada vez en más hospitales hay profesionales formados en lactancia, ya que las madres los piden. Y también están los grupos de ayuda a la lactancia altruistas). Ojalá un día ninguna madre que quiere dar pecho se quede sin hacerlo por falta de ayuda.

    • Mary Galou dice:

      ¡Hola Yrene!

      Completamente de acuerdo, ojalá llegue el día en que toda la que requiera ayuda para dar el pecho pueda recibirla. En mi caso fui yo la que decidió pasar al biberón aún sabiendo que existían grupos y asesoras (ya sean de pago o altruistas). Sencillamente, eso no me va. Pero me alegro muchísimo de que existan y ayuden a otras a conseguir lo que quieren

      Un beso grande, ¡y gracias por comentar!

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